La Tortuga Más Grande Del Mundo

Este título se lo lleva la tortuga laúd a plena vista en el Museo Nacional de Cardiff, la cual encalló en la costa de Harlech, Gwynedd, en septiembre de 1988. Desafortunadamente, la tortuga se había asfixiado después de ser capturada por algunas líneas de pesca. Tenía unos 100 años cuando su vida culminó estrepitosamente. 

La tortuga generó mucha atención ya que era la tortuga más grande y pesada con registros demostrables, estimando casi 3 metros de largo y pesando 914 kilos (2,016 libras).

La aparición de la tortuga en la orilla del mar captó el interés de muchos, como lo fue el personal del Museo que se apresuró a mostrar la tortuga. De todos modos, prepararse un ejemplar así para la exhibición no era una tarea nada sencilla.

Exhibiendo a la tortuga más grande del mundo

Después de experimentar un examen post-mortem para obtener datos de interés, se trabajó y protegió la piel y se hizo una forma de la silueta del cuerpo. La piel protegida fue extendida sobre la forma para dar un acabado realista al ejemplar para su exhibición.

El esqueleto también fue removido y preparado para ser exhibido junto con el cuerpo. La montura de taxidermia y el esqueleto relacionado fueron entonces puestos a la vista en su propia exposición, con visualizadores sobre la historia, los peligros, la biología y la preservación de la tortuga baula.

Dieciséis años después

Después de 16 años a plena vista, grandes daños habían empezado a aparecer en el ejemplar. Durante algún tiempo hubo problemas con el deterioro que fueron arreglados a lo largo de los años. El bajo porcentaje de humedad fue reconocido como una de las razones. Poco después el museo tomó la decisión de retirar la tortuga de exhibición y tomar medidas para su restauración: 

Reparando la tortuga en exhibición

La etapa principal fue limpiar a la tortuga de su capa de residuos y suciedad pegajosa. Un limpiador no iónico retiro lo más difícil de la tierra.

Cuando se limpió a fondo, la siguiente etapa fue restaurar las piezas partidas del ejemplar a la forma correcta. Esto incluía salpicar el exterior con una fórmula de agua desionizada, sal y limpiador, que lo habilitarían para ser movido una vez más a su exhibición.

Eliminando reparaciones antiguas

Una vez seco el ejemplar, se retiraron las antiguas reparaciones. Este fue un procedimiento largo y moderado que requería cuidado para no dañar más la piel de la tortuga. Mucha de la piel había sido pintada de oscuro unos años antes, así que esto también debió ser restaurado. Esto se logró con un solvente y un marco de extracción de humo.

Una vez que las reparaciones anteriores y la pintura fueron removidas, los patrones originales de la tortuga y la textura de la piel pudieron ser vistos una vez más. Los agujeros y las partes del ejemplar se rellenaron y cubrieron para que se mezclaran con el sombreado de la piel y la superficie auténtica de la tortuga.

De vuelta a exhibición

Tortuga laud en exposición de museo

El esqueleto también fue limpiado profundamente antes de que la tortuga completa fuera colgada de nuevo como en el pasado. Después de 4 meses de trabajo, la exposición de tortugas pudo por fin volver a estar abierta al público en general.

Otro viaje para la tortuga

Las condiciones en la exhibición de tortugas estaban arruinando la preservación. Así, durante 2006 la tortuga fue trasladada a otra zona de la exposición llamada “El hombre y el medio ambiente”, junto a la ballena jorobada. El nuevo espacio cuenta con mejores condiciones ecológicas que permiten a la tortuga permanecer en vitrina abierta. Además, se han renovado los paneles informativos con información actualizada.  La tortuga se encuentra actualmente como una fina obra de este espacio de exhibición.